Si miramos hacia atrás conoceremos el origen de los edredones remontándonos años más atrás cuando en nuestro continente el material empleado era la pluma de pato considerada como buen aislante.

Nunca más frío

Los edredones se hicieron popular en todo el mundo durante el S.XX comenzando al norte de Europa de donde precisamente le dieron su nombre de edredón nórdico, para algunos tan sólo nórdico.

Si quieres saber cuál es una de las principales ventajas de los edredones, es la facilidad a la hora de hacer la cama. Con un buen producto, no tendrás que utilizar sábanas para taparte además del nórdico, ni tan siquiera mantas, es suficiente con el nórdico.

No tener que soportar un peso extra es otra de las grandes ventajas de un edredón de calidad, si no utilizas edredón o usas uno de mala calidad, lo más probable es que tengas que ir amontonando mantas para conseguir calor.

Para hablar de desventajas, la limpieza es la única que encontrarás, y no porque sea complejo, porque con llevarla a limpiar es suficiente, su limpieza en casa si se torna algo compleja ya que las plumas que contiene al mojarse se apelmazan y que vuelvan a su ser resulta difícil.

Aunque esa desventaja quedará siempre a la sombra del confort y la calidad de un descanso que te permite acostarte con la mínima ropa que desees sin tener que estremecerte de frío las noches más frías del invierno.

Nustra recomenadación es que si aun no lo has probado, coloques un edredón en tu cama, pasarás el Invierno mucho mejor.